Viendo esta foto, no he podido evitar acordarme de aquel día en la playa, donde rubio y gafas forcejearon, y donde a éste no se le ocurrió otra cosa mejor para contraatacar
que....

odeputa íooooo, el madrile se quedó entregaíto, como si no hubiese un mañana...
1 comentario:
jajajajajajajaja.... se me había olvidado esa historia picha! Estaba en el curro y he metido una carcajada autmática que ha asustado a todos los suecos que no están acostumbrados a ese sonido.
Publicar un comentario